Dando en el Clavo

martin-luther-lutheran-clipart-1Fue un gran momento cuando Martín Lutero clavó los 5 puntos del calvinismo a la puerta de Wittenburg. Impulsado por una gracia irresistible y conforme a la elección incondicional, el intrépido monje alemán denunció la depravación total de la iglesia romana. Aunque fue una explicación limitada, gracias a la perseverancia de los santos, los cinco puntos llegaron a crecer en número hasta ser 95 en total. Luego vino Jacobo Arminio y, de su libre albedrío, agregó cinco más, redondeando el número a cien—tal como afirma la Escritura en la parábola de las cien ovejas. Algunos, sin embargo, dudaron que este individuo holandés estuviese entre los predestinados desde antes de la fundación del mundo, e insistían que era una oveja perdida. Bueno, ahí andamos los protestantes; somos una tribu interesante—y no siempre lo damos en el clavo.

–J. O. Schulz

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