La Reformula Protestante

portrait_of_john_calvin_1509_1564_engraving_square_sticker-r9d57519dbc544c9a8d12665cf2db2e2f_v9wf3_8byvr_324Surgió entre algunos reformadores el afán de descifrar los misterios del Altísimo. No conforme con estar entre los escogidos, querían destapar los secretos de la soberana elección divina. Meter la cabeza al cielo es beneficioso, pero tratar de meter el cielo dentro la cabeza es peligroso. La cabeza se revienta. Uno se expone a perder el equilibrio mental. Bien dijo alguien que la imaginación no provoca la locura, lo que fomenta la locura es la razón. Los poetas no se enloquecen; son los matemáticos y los cajeros que se vuelven locos. Obviando este peligro, estos eminentes teólogos aplicaron la lógica humana a los enigmas divinas. Buscaron reducir a una fórmula la extraña paradoja de la predestinación. Se propusieron cruzar con su razón el mar infinito de los misterios de Dios. El intento no tardó en traer sus consecuencias. La extenuación mental y el constante rasgarse la cabeza provocó la caída de cabellos, y esta carencia de cabellera ocasionó que este grupo pelón fuese conocido como LOS CALVO-NISTAS.

–J. O. Schulz

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